Profecía Auto-cumplida o Efecto Pigmalión

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Efecto Pigmalion

“Es algo que todos sabemos de algún modo pero que puede que nadie te haya explicado nunca. Si a tu hijo antes de una carrera le dices: 'te vas a caer, tu no vales para esto', ese niño se va a caer, no hay más opciones, porque le has hecho creer que es posible y hay algo que le empuja a cumplir la profecía. Pero si en lugar de eso, a ese mismo niño le dices: 'CORRE, VUELA, NO TE DETENGAS Y, SI TE CAES, ESTOY AQUÍ PARA LEVANTARTE', ese niño jugará mejor que si nunca le hubieras dicho nada.

Hay una responsabilidad ineludible en cómo hablamos, en cómo tratamos a los demás. Porque nuestras palabras tienen un poder más grande de lo que nunca hubiéramos imaginado. Cada día tienes la opción de cortar las alas a los demás hablando del miedo y de la incertidumbre o puedes dejar que tus palabras les empujen hacia sus metas confiando en la capacidad infinita que hay dentro de todo ser humano. Se conoce como efecto Pigmalión y funciona en cualquier momento de nuestras vidas.”

Efecto Pigmalión


Lo que acabas de leer es el contenido de este anuncio con el que me topé hace unos meses. Me llamó especialmente la atención porque trata de como nuestro lenguaje influye en los demás y, esto, especialmente los que tenemos personas a nuestro cargo, es algo que debemos tener muy presente en nuestra comunicación diaria.

Efecto PigmalionCuando motivamos a una persona, la apoyamos y creemos que de verdad puede conseguir lo que se ha propuesto, la estamos empoderando de tal manera que la hacemos sentir que es capaz de conseguir cualquier cosa, teniendo por lo tanto muchas más posibilidades de éxito que si permaneciéramos neutrales.

Confiar en los demás y mostrarles nuestro apoyo les ayuda a alcanzar sus metas y les da alas para vivir la vida al máximo. Se trata de creer y hacerles creer que, mediante su esfuerzo, el trabajo duro y el uso o el desarrollo de sus habilidades, serán capaces de conseguir todo aquello que se propongan. Esto es el Efecto Pigmalión.

Efecto Golman

Efecto PigmalionEn el caso opuesto se encuentra el Efecto Golman. Se produce cuando pensamos que la otra persona no va a ser capaz de conseguir lo que se ha propuesto, que no sirve o no tiene las cualidades necesarias. Con este comportamiento estamos mermando su autoestima y, sin querer, influyendo negativamente en su capacidad de desempeño.

Desde muy pequeños estamos sometidos a la influencia de creencias, miedos e inseguridades por parte de las personas de nuestro entorno. A veces, en mayor o menor medida y sin darse cuenta, tienden a proyectar en nosotros sus propias frustraciones, llegando a infravalorar nuestras capacidades o habilidades para desenvolvernos en la vida; sus juicios, valores y experiencias, les llevan a construir una imagen de nosotros basada, simplemente, en impresiones y estereotipos.

Experimento Rosenthal y Jacobson

En la década de los 60, los investigadores Rosenthal y Jacobson llevaron a cabo un experimento en una escuela de California para comprobar cómo las expectativas de los profesores eran capaces de influir en el rendimiento de los alumnos.

Para ello, proporcionaron información falsa a los profesores realizando un test a todos los alumnos que supuestamente era capaz de identificar a aquellos alumnos que destacarían por encima del resto gracias a su “inmensa capacidad para el aprendizaje”, cuando, en realidad, la lista que pasaron a los profesores estaba realizada completamente al azar, sin ningún tipo de relación con el resultado del test.

Pasados 6, 12 y 24 meses, se volvió a repetir el test con la sorpresa de que el 47% de los alumnos “especialmente brillantes” habían incrementado en 20 puntos su coeficiente intelectual mientras que del resto sólo el 19% consiguieron incrementar esos mismos 20 puntos. Con ello, Rosenthal y Jacobson demostraron que los alumnos en los que se habían depositado mayores expectativas acabaron demostrando un mayor crecimiento intelectual que el resto.

Efecto Pigmalion

Con este experimento pudieron comprobar cómo el ambiente que crea la persona que tiene las expectativas, la información que proporciona (más elogios, menos críticas), la paciencia y tolerancia así como facilitar inconscientemente más oportunidades para el aprendizaje, influyen de forma positiva en los resultados de la otra persona ayudándola a mejorar de forma significativa su conducta: al considerarla más capaz, esta tiende a rendir más y por lo tanto obtiene mejores resultados.

Ahora eres tú quien decide el efecto que quieres causar en los demás: ¿vas a empujarles hacia el éxito o a abocarles al fracaso? Pigmalión o Golman, eliges tu.


“Bueno o malo, lo que los maestros esperan de los estudiantes generalmente lo obtienen”.( Robert T. Tauber)